Este Blog no tiene ningún tipo de relación con la Cofradía de la Santísima Trinidad -La Caballada de Atienza-, o cualquier otra institución civil o religiosa de la villa de Atienza (Guadalajara)

20170224

CRÓNICAS DE LA CABALLADA DE ATIENZA

CRÓNICAS DE LA CABALLADA DE ATIENZA


El libro, pulsando aquí



Hacía1162 llegó a Atienza (Guadalajara), quien más tarde sería uno de los grandes reyes de Castilla. Contaba tan sólo con cuatro o cinco años de edad; se encontraba huérfano de padre y madre, y los grandes condes de Castilla, y los reyes de los reinos vecinos, se disputaban su tutela, con la posibilidad de reinar también en la Castilla que pertenecía al niño Rey. 





Los arrieros de Atienza lo libraron del cerco e hicieron que, pasado el tiempo, reinase en Castilla. Esta es la historia, a través de las crónicas, de lo que sucedió y de lo que, desde entonces, sucede en Atienza cada Domingo de Pentecostés.


Detalles del producto

  • Tapa blanda: 150 páginas
  • Editor: Createspace Independent Publishing Platform (30 de enero de 2016)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 1523748761
  • ISBN-13: 978-1523748761

Crónicas de

LA CABALLADA DE ATIENZA

 

   Mucho es lo que se ha escrito, y mucho lo que queda por escribir, en torno a La Caballada de Atienza, su desarrollo, sus actos, o su gesta histórica. Tanto en prensa, en revistas especializadas o en los cuatro libros que descubren en pri-mera persona los entresijos de la celebración, su historia y debenir en el tiempo. Son estos cuatro libros, escritos por tres personas instruidas en “Caballada”, puesto que los tres han participado en sus actos, como hermanos de la Cofra-día, los que de una manera clara llegan al conocimiento más o menos efectivo de lo que es la Hermandad, del desarrollo de cada uno de sus actos y, por supuesto, de su larga his-toria.

   El primero que vio la luz se debe a Francisco Layna Serrano, quien dio a la imprenta su “Histórica Cofradía de La Caballada en Atienza”, editado en 1942 como tirada aparte –así lo define el autor-, de la Revista Hispania del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid,.

   El segundo, que habla del desarrollo de la fiesta y ligeramente repasa el contenido de su historia, es el titulado “La Caballada de Atienza”, editado en 1994 en Zaragoza, dentro de la colección Boira de Ibercaja, y firmado por quien esto escribe.

  También firmado por quien esto escribe, vio la luz en 2009 bajo el título de “La Caballada de Atienza”, y el subtítulo de: “Historia y Tradición”,  en editorial AACHE de Guadalajara, que rescata el anterior, lo corrige y anota algunos aspectos que en el anterior quedaron en el aire.

   Los tres autores hemos escrito largo y tendido en torno al tema en diversos medios de prensa y revista especializadas y, si se sigue cualquiera de ellos confluirán en los mismos aspectos, cada uno a su manera. Ya que, como antes dije, los tres pertenecimos y pertenecemos a la Cofradía. Layna Serrano fue hermano honorario y tanto Jesús de la Vega como quien escribe han servido en la hermandad todos los cargos, y la continuamos viviendo como el primer día, pa-sados más de treinta años desde nuestro ingreso.

   Muchos otros autores, a través de la prensa y revistas especializadas, han querido estudiarla, y han escrito sobre ella, aportando cada uno su visión y descubriéndonos en ocasiones aspectos que a nuestros ojos, quizá por tenerlo tan a mano, nos han pasado desapercibidos.

   Todos son interesantes, y todos aportan un punto que añadir a la historia, a la tradición,  y a los usos y costumbres. Y entre los cientos de crónicas escritas sobre el desarrollo e historia de La Caballada he elegido, al azar, o porque tienen un mayor interés, los que conforman esta obra.

   En ella, cada uno de los autores da su visión. Cuenta co-mo la vivió y aporta, como antes dije, su granito de arena al conocimiento de una de las tradiciones históricas más antiguas de Castilla. Leámoslos detenidamente, analicémoslos sin aspereza. Pues no es justo, en contra de lo que otros autores han opinado o escrito, desacreditar a quien puso todo su empeño en redactar una crónica. Pensemos que cada cual escribió desde el conocimiento, y con los datos, de los que disponía en ese momento. En muchas ocasiones con lo que le contaron.

   Disfrutemos pensando que es quizá, La Caballada de Atienza, una de las fiestas, tradiciones o conmemoraciones, que más ha dado de qué hablar en papel y con tinta, y fijémonos cómo han ido cambiando los tiempos.

   Las crónicas irán ordenadas por años, salvo la primera, ya que creo es deber primero dar cuenta de cómo sucedió el hecho histórico, y me ha parecido que es el de Santiago Arambilet, lejano en el tiempo, el que mejor define aquello que ocurrió hace más de ocho siglos y medio. Todos ellos, por supuesto, vieron la luz en diferentes medios, cen-trándonos en cien años, con la leve licencia de la última, en relación con la primera.